Proyectar

Proyecto: Barrio Limpio

Propuesta de Recolección y Reciclaje para los Barrios vulnerables y asentamientos de emergencia.

Diseñar, implementar y evaluar una metodología para recolectar y clasificar basura en los barrios vulnerables y asentamientos de emergencia.

1) Implementar un sistema de Recolección y clasificación de los RSU.
2) Diseñar una estrategia económica-financiera que permita la sustentabilidad de la recolección en el tiempo.
3) Desarrollar las habilidades y conocimientos de los habitantes para que puedan gestionar el programa con éxito.
4) Establecer las alianzas estratégicas necesarias para el lanzamiento, el funcionamiento y la sustentabilidad del programa. Las instituciones involucradas
son el Estado (Municipal, Provincial y Nacional), ONGs, Empresas y sector público.

El Río Reconquista finaliza en el delta del Río de la Plata y recorre, antes de desembocar, dieciocho municipios de la Provincia de Buenos Aires. En las márgenes del río y sus afluentes es usual encontrar barrios vulnerables en zonas bajas e inundables. En estos barrios carenciados viven aproximadamente 1.500.000 de personas distribuidas en 437 asentamientos ilegales.

En estas poblaciones el sistema de recolección de basura es altamente ineficiente por la dificultad que existe en la recolección y la logística de los residuos sólidos urbanos (RSU). La imposibilidad de circulación de los camiones recolectores dentro de los barrios hace que las estrategias formales para la recolección de basura sean infructuosas. Como consecuencia se desarrollan estrategias informales para la disposición de la basura, a veces similares entre sí y a veces distintas, dependiendo del barrio y/o municipio.

Estas estrategias son muy ineficientes y ponen en riesgo el medioambiente y la
salud de sus habitantes. Encontrar volquetes repletos de basura o basurales
incinerados a cielo abierto a la vera del río son realidades cotidianas. La acumulación de basura para ser arrastrada por la creciente es otro de los modos más habituales para gestionar los RSU en los barrios vulnerables.

No existe en la actualidad un sistema de recolección de basura para los
asentamientos ilegales. Estos se caracterizan por estar constituidas por viviendas precarias, sin planificación y donde no cuentan, en la mayoría de los casos con las NBS (Necesidades Básicas Satisfechas), es decir, que no cuentan con los servicios básicos de agua, electricidad y cloacas. Éste es el contexto en el que el programa se propone diseñar una metodología para la recolección de residuos. Esta metodología no está probada, está en proceso de ser diseñada, y lo estará durante su desarrollo. Por supuesto que se comienza con una propuesta, pero es importante entender que la metodología final es una construcción producto del trabajo realizado. No se probará lo que sabemos, se diseñará junto con las propias poblaciones la solución a la recolección de residuos, allí donde el sistema formal no lo hace.

El programa propone, entonces, dar respuesta a un problema estructural. La
metodología desarrollada busca generar un sistema alternativo a las compañías de recolección pero que, a su vez, se acople a lo que ya funciona. Se propone diseñar una metodología para retirar eficientemente la basura de los barrios y que la misma pueda estar disponible para el reciclado o lista para su disposición final.

El programa cuenta con una primera etapa de investigación donde se conocerá en profundidad las características específicas de estos barrios y su relación con la basura, construir junto con los propios actores la metodología más adecuada para organizar el acarreo de los RSU hasta los centros de acopio primario.

Se comenzará con una propuesta metodológica que consiste en abonar el costo del acarreo a los propios vecinos, desde las casas hasta un lugar donde se pueda disponer de la misma. Este acarreo de la basura se realizará considerando una distancia de 5 cuadras desde la casa hasta el centro de acopio. Este trabajo será pagado a cada familia a través de una tarjeta (sube o similar) a un costo de 10 pesos el kilo. También se está analizando la posibilidad de contar con recolectores distribuidos por manzanas que concienticen en la separación en origen de la basura y que controlen la disposición de los mismos.

El objetivo final es destinar fondos públicos para abonar el costo del acarreo de los  RSU secos y limpios de los pobladores de los barrios vulnerables para que terminen siendo clasificados, compactados y enfardados en Plantas de Acopio. El resultado de las Plantas es redireccionar los RSU secos y húmedos hacia el reciclaje, cuando fuese posible, o a una disposición final adecuada. Entendemos como una responsabilidad pública resolver el acarreo de la basura para su tratamiento.

Este programa introducirá una nueva metodología de recolección en los barrios vulnerables y/o asentamientos de emergencia y en todos aquellos barrios donde el acceso a la basura esté vedado.

La coordinación del programa está en manos de la Asociación Civil Proyectar que tendrá a cargo los componentes Operativo, Institucional y Legal-Financiero, el colegio de Psicólogos Distrito XV tendrá a cargo el componente Factor Humano a través de su escuela de Psicología Comunitaria.

Este programa tiene un fuerte impacto positivo en el ambiente, la economía de los barrios, y en la salud pública.

El impacto ambiental está dado por el redireccionamiento de miles de toneladas de basura que, en vez de contaminar el Río Reconquista y las tierras y las napas de losbarrios y sus cercanías, termina recuperándose en las Plantas de Acopio o dándole una disposición final adecuada en el CEAMSE.

El Programa tiene un impacto notable en el mejoramiento de la salud de los pobladores. Males respiratorios, daños en la piel, irritación en los ojos, alergias y presencia de microorganismos que transmiten enfermedades son algunas de las consecuencias por no administrar adecuadamente estos residuos. Entre las enfermedades que los afectan podemos mencionar: diarreas provocadas por distintas clases de microorganismos tales como bacterias, parásitos y virus como el de la hepatitis A, leptospirosis por contacto directo o indirecto con la orina de animales infectados o tétanos en el caso de que se exponga una lastimadura a algún elemento contaminado.

El impacto económico se puede medir de diferentes maneras, en primer lugar, hay una transferencia directa de dinero a las familias vulnerables por el trabajo de acarreo de la basura hasta las plantas de acopio, esto implica aumentar la base de dinero circulante en cada barrio, con su consiguiente beneficio en la alimentación y educación de los niños. Por otro lado, cada cooperativa generará una oportunidad de trabajo formal a 10 personas. Que, si lo escalamos por ejemplo a 4 barrios, estaríamos hablando de generar alrededor de 40 puestos de trabajo genuinos y si lo escalamos a las 437 villas de la Cuenca del Reconquista, el número de dichos puestos se elevaría a 4.370 trabajos aproximadamente.

La venta de los RSU ya clasificados, compactados y enfardados, permitirá recuperar parte del costo de implementación del programa, además del valor económico cuantificable de incluir material reciclable en las empresas recicladoras.

El fortalecimiento de los lazos sociales a partir de la organización barrial en
cooperativas de trabajo es un hecho importante y nos obliga a detenernos y evaluar su impacto en los barrios vulnerables. La asociación por medio del trabajo y el objetivo común de mejora medioambiental son a su vez, medios para disminuir la fragmentación social y la violencia en los barrios, ya que acerca a las familias. El aislamiento en los barrios de emergencia es una constante que produce daños a nivel de la salud mental de las personas, y por eso consideramos que un beneficio indirecto del proyecto, aunque muy potente y transformador, tiene que ver con el factor vincular y humano del
mismo.

Como consecuencia del impacto analizado, podemos inferir como beneficiarios directos a las personas que viven en los barrios, más todas las personas vinculadas directa o indirectamente a la Cuenca del Río Reconquista, los barrios que lindan con el Río, sin contar con la Fauna y la Flora que pueden desarrollarse en un medioambiente con niveles de contaminación más bajos.

En la actualidad la separación en origen de los RSU en seco y húmedo no es una política de Estado difundida en Argentina, en este sentido, los barrios involucrados al programa adquirirán mayor visibilidad por un hecho positivo, lo cual ayudará desestigmatizar la condición de la pobreza y mejorará la visión que ellos tienen de sí mismos.

La sustentabilidad de este programa en el tiempo radica en el involucramiento
político del Estado en un tema de interés público, y en el beneficio económico de las cooperativas y empresas vinculadas. Es un programa de alto rédito político para las organizaciones participantes, y una vez funcionando, de alto costo político su desmantelamiento.

Una vez probado el éxito de sus resultados será fácilmente replicable en otras cuencas y/o regiones.

Para su implementación, el programa ha sido diseñado teniendo en cuenta cuatro
componentes:

– Institucional
– Factor Humano
– Legal-Financiero
– Operativo